Dossier de prensa
El Museo del Rock impulsa una nueva etapa para
fomentar el pensamiento crítico a través de
«La historia sonora de una revuelta»

- El Museo del Rock reforma el espacio para conectar con el público joven y local a través de un contenido divulgativo, «La historia sonora de una revuelta», que reivindica el género como movimiento contracultural, social y musical
- El espacio incorpora por primera vez una Exposición temporal: ‘Adelantados a su tiempo’, centrada en la icónica saga cinematográfica «Regreso al futuro», una instalación poliédrica que funciona como puerta de entrada a un viaje por los visionarios del rock
El Museo del Rock de Barcelona inicia hoy una nueva etapa centrada en la divulgación de la historia del rock como género impulsor de cambios sociales, culturales y políticos. El objetivo: acercarse al público local, especialmente a los jóvenes, para fomentar el espíritu crítico y la capacidad de hacerse preguntas incómodas ante los desafíos actuales. Así arranca hoy «La historia sonora de una revuelta».
Este nuevo capítulo llega después de dos años de funcionamiento en los que el Museo del Rock ha constatado la necesidad de participar como agente cultural para despertar conciencias en un momento en que el discurso simplificado, extremista y dicotómico se extiende como la pólvora en la sociedad.

El museo ha transformado una parte de la instalación para incorporar un nuevo contenido gráfico y sonoro que explica de manera detallada la historia del rock, a través de un recorrido cronológico organizado por décadas. Este nuevo contenido narra cómo el género ha contribuido siempre a impulsar cambios profundos a través de la fuerza de sus ritmos, las letras de las canciones y la potencia y el compromiso con los derechos sociales y civiles de sus artistas.
Por ello, el museo se presenta como «La historia sonora de una revuelta», un concepto que parte del nacimiento del género, en los años 50, en un contexto de segregación racial en Estados Unidos, con la figura del legendario B.B. King en el centro, hasta los 2000, cuando la irrupción de internet modifica radicalmente la industria musical y la manera de escuchar música.
Si tenemos en cuenta que, ya desde sus inicios, el rock desafió las normas sociales conservadoras, convirtiéndose en un instrumento utilizado por los jóvenes para provocar cambios sociales y políticos, hoy, más que nunca, es urgente transmitir a las nuevas generaciones este legado cultural y musical para que sepan de la existencia de un género que nadó a contracorriente.
Una información necesaria en un momento en que prevalece una línea de pensamiento lineal, irreflexiva y reaccionaria.
EXPOSICIÓN TEMPORAL. «ADELANTADOS A SU TIEMPO»

Por primera vez, el Museo del Rock cuenta con una exposición temporal: «Adelantados a su tiempo», una muestra que toma el universo de la trilogía cinematográfica «Regreso al futuro» como puerta de entrada a un viaje por los visionarios del rock y la cultura pop.
La muestra comienza con una sala dedicada al universo de la saga creada por Robert Zemeckis: la reconocible matrícula OUTATIME, el hoverboard (patín eléctrico) con el que volaba Marty McFly, el almanaque deportivo y otros objetos icónicos que se combinan con una guitarra Gibson ES-345 como la que sostiene McFly en el baile de fin de curso.
En la película, aquel año 1955 se adelanta dos veces a la historia: suena Johnny B. Goode, de Chuck Berry, antes de que se grabara, y aparece una guitarra que aún no existía. El cine convierte la escena en una paradoja temporal y el museo la exhibe ahora como metáfora del poder precursor del rock.
A partir de este homenaje directo al fandom, la exposición temporal que exhibe el museo desde este mes de junio y que podrá visitarse hasta finales de año, despliega otras formas de «adelantarse al tiempo«: el accidente del músico Tony Iommi (perdió la yema de dos dedos en un accidente laboral) que dio origen al sonido metálico de Black Sabbath; las ideas y los mensajes contraculturales que llegaron demasiado pronto y fueron incomprendidos (Pink Floyd, Led Zeppelin, The Velvet Underground); y los artistas que cambiaron para siempre las reglas del juego del directo: The Beatles, David Bowie, Freddie Mercury, Grace Jones, Nina Hagen, Ritchie Blackmore, The Rolling Stones, Frank Zappa.
El visitante encontrará instrumentos originales y réplicas de edición limitada, discos, fotografías, objetos de cine, arte gráfico, música y documentos, junto a un eje cronológico que compara fechas reales y ficticias: desde el año 1985 del Doc Brown y Marty, al 2015 de la película, y de ahí al presente.
La exposición temporal convierte el Museo del Rock en una especie de «máquina del tiempo» colectiva: una cápsula de futuros donde el público puede dejar sus propias predicciones sobre qué artistas, escenas o ideas de hoy podrían ser los adelantados a su tiempo del mañana.
UN MUSEO FUNDADO POR UN AMANTE DEL ROCK
Juanjo Castellano es la persona que hay detrás del Museo del Rock, un apasionado del género desde muy pronto. Su historia es la de un joven que llega a la adolescencia a mediados de los 80 y cuyos gustos musicales se ven influidos por bandas como Guns N’ Roses, AC/DC, Dire Straits o los españoles Obús.
Más tarde, cuando deja atrás los años de juventud, se aficiona a bandas más consolidadas como Led Zeppelin, Pink Floyd o Jimi Hendrix, y descubre que esa música explosiva, rebelde, vibrante y visceral tiene sus raíces en los sonidos afroamericanos profundos y melancólicos que articuló el blues en los Estados Unidos de finales del siglo XIX.
Su pasión por el género lo llevó a sentir predilección por la guitarra como instrumento capaz de crear las melodías más potentes y penetrantes.
«Al principio me gustaba sobre todo la estética de la guitarra y lo que representaba el guitarrista encima del escenario. Más tarde y a medida que me he ido interesando por el instrumento, he descubierto que una guitarra no suena igual en manos de dos guitarristas distintos, aunque toquen las mismas notas. Cada uno puede hacer sonar la guitarra de una manera propia y característica, incluso tocando exactamente lo mismo», explica.
Juanjo siempre ha tenido guitarras en casa, pero hace unos años empezó a coleccionarlas de manera más seria. «Empecé a adquirir guitarras que habían pertenecido a algunas de las grandes estrellas del rock y que yo mismo había visto en directo en escenarios durante los conciertos». Una afición que lo llevó a acumular más de 70 guitarras en casa.
Guardadas donde podía, la falta de espacio hizo que un día se planteara la posibilidad de trasladar las guitarras a otro lugar donde poder mostrarlas al público y de paso crear el espacio necesario para poder explicar de manera didáctica y divulgativa la historia del género que lo ha acompañado toda la vida. Nace así el Museo del Rock.
«Las guitarras son la excusa para poder recorrer la historia del rock desde su nacimiento en los años 50 en Estados Unidos hasta la actualidad. El museo está organizado por décadas, y en cada etapa se explica cuáles fueron las figuras más relevantes del momento, la historia de sus letras y melodías, pero también qué significaron para la época, en qué contexto histórico surgieron y qué cambios promovieron a través de sus sonidos, muchas veces ligados al compromiso o la denuncia de una causa social, política o cultural», subraya.
UNA COLECCIÓN DE GUITARRAS ÚNICA EN EUROPA
En el Museo del Rock se pueden ver las guitarras que un día tocaron B.B. King, Billy Gibbons (ZZ Top), Bono (U2), Jimmy Page (Led Zeppelin), Cliff Williams (AC/DC), Dave Mustaine (Megadeth), Santana, Eric Clapton, David Knopfler, Edward Van Halen (Van Halen), Richie Sambora (Bon Jovi), George Harrison (The Beatles), Jimi Hendrix, Pete Townshend (The Who) o Brian May (Queen).
Se trata de una colección de un valor extraordinario y única en Europa.
Pero, a pesar de su magnitud y relevancia, las guitarras son el vehículo para poder retroceder en el tiempo e iniciar un viaje sonoro que llevará al visitante a descubrir momentos épicos de la historia de la humanidad ligados a las grandes leyendas del rock.
Mucha de la música que suena actualmente bebe del rock, tal y como en su día el rock bebió del blues. Esta relación de influencias explica la evolución de la música en cada época, y en el caso particular del rock, el visitante descubrirá en las diferentes salas del museo que hoy se inaugura la Historia sonora de una revuelta, la historia del rock.

